El Gobierno nacional volvió a cuestionar el avance británico sobre los recursos naturales del archipiélago y ratificó las medidas destinadas a frenar el desarrollo petrolero del proyecto Sea Lion en la Cuenca Malvinas Norte.
El canciller Pablo Quirno sostuvo que Reino Unido mantiene su negativa a retomar las conversaciones bilaterales mientras impulsa decisiones unilaterales sobre hidrocarburos en los espacios marítimos alcanzados por la disputa. La declaración fue realizada ante el embajador británico en Buenos Aires, David Cairns, durante un encuentro del Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales.
La posición argentina se produce después de que el Ejecutivo iniciara un procedimiento de arbitraje internacional para intentar impedir la explotación de Sea Lion y el otorgamiento de nuevos permisos sobre recursos de la plataforma continental.
En paralelo, Halliburton confirmó que ninguna de sus filiales prestará servicios para el proyecto petrolero ni participará en actividades hidrocarburíferas en las Islas, luego de las medidas impulsadas por Argentina contra las compañías involucradas.
El Gobierno argentino mantiene el reclamo de soberanía sobre Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y sostiene que cualquier explotación de recursos en las áreas en disputa requiere autorización nacional. Reino Unido, por su parte, respalda la actividad económica impulsada desde las Islas y rechaza las sanciones adoptadas por Buenos Aires.




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