El sistema de salud argentino registró un incremento en la cantidad de personas que dependen exclusivamente de la atención pública, alcanzando cifras estimadas entre 45.000 y 55.000 individuos sin cobertura alternativa de obras sociales o seguros privados, según un análisis de la demanda sanitaria y datos de cobertura del sector público en el país durante 2025. El sistema de salud argentino es mixto y universal, compuesto por el subsistema público, obras sociales y el sector privado, con un importante segmento de la población que atiende sus necesidades de salud únicamente en establecimientos estatales.

La atención en el sector público, financiada por el Estado y gestionada en forma descentralizada por las jurisdicciones provinciales y municipales, sigue siendo un respaldo esencial para quienes no cuentan con otra forma de cobertura. En Argentina, alrededor del 37 por ciento de la población utiliza principalmente el sistema de salud público, recibiendo atención gratuita en hospitales y centros de atención primaria que abarcan desde la atención preventiva hasta servicios de alta complejidad.

La creciente demanda en la atención estatal refleja tanto cambios demográficos como dificultades en el acceso a coberturas alternativas, lo que presiona a los recursos disponibles y demanda estrategias de fortalecimiento de las prestaciones públicas.

Este fenómeno se analiza en el contexto de desafíos estructurales del sistema de salud en Argentina, donde la coordinación entre subsistemas, la financiación y la equidad en el acceso son aspectos centrales para garantizar la sostenibilidad de la atención sanitaria para la población que depende del sector público.