El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) implementó a partir de enero de 2026 una nueva metodología para medir la inflación oficial en Argentina, actualizando el cálculo del Índice de Precios al Consumidor (IPC) con el objetivo de reflejar con mayor fidelidad los patrones de consumo actuales de los hogares. Esta modificación se produce después de más de siete años sin cambios estructurales en la medición estadística oficial.

La actualización incluye una revisión integral de la canasta de bienes y servicios utilizada para determinar el IPC, así como la redistribución de las ponderaciones de los rubros que lo integran. Entre los principales ajustes se encuentra el mayor peso asignado a sectores como vivienda, electricidad, gas y servicios, y transporte, que reflejan con más precisión los gastos cotidianos de las familias, mientras que otros rubros como alimentos y bebidas no alcohólicas disminuyen su incidencia relativa en el cálculo.

Este proceso de modernización se llevó adelante a lo largo de 2025 con pruebas técnicas y la evaluación conjunta del INDEC y el Ministerio de Economía, y tiene como propósito ofrecer un indicador más representativo de la evolución de precios en el contexto económico actual. Los primeros resultados con la nueva metodología serán difundidos con los datos correspondientes a enero de 2026, que el organismo publicará en febrero, marcando un hito en la forma en que se mide oficialmente la inflación en el país.