El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, oficializó la contratación de nuevos espacios de oficinas para su cartera por un monto de $720 millones, un movimiento que contrasta con la postura explícita del Gobierno de reducir la estructura estatal y promover un “alquiler cero” para organismos públicos.

La decisión incluye la mudanza del ministerio a un edificio comercial de alta gama en la Ciudad de Buenos Aires, con mayor superficie de oficinas y cocheras, pese a que la gestión actual sostiene una política de ajuste del gasto estatal. Según fuentes del sector político consultadas por el medio, la medida generó cuestionamientos en sectores afines al oficialismo por la aparente contradicción entre el discurso de achicamiento del Estado y esta ampliación física de espacios administrativos.

Sturzenegger encabeza desde su designación un plan de reestructuración del Estado que incluye la revisión, fusión y eliminación de organismos públicos, con el objetivo de reducir la burocracia y el gasto operativo. Este plan general de ajuste ha sido descrito como una “refuncionalización” profunda de la administración pública y forma parte de la agenda de transformación impulsada por el Gobierno en los últimos meses.

La ampliación de oficinas se produce en un contexto de fuerte debate sobre el rol del Estado, la eficiencia administrativa y las prioridades del gasto público, en medio de políticas que buscan reducir el tamaño del aparato estatal mediante la consolidación de funciones y estructuras.