Consultoras financieras y analistas detectaron una diferencia cercana a los $4 billones entre los fondos obtenidos por el Gobierno en una licitación de deuda y los depósitos del Tesoro registrados posteriormente en el balance del Banco Central. Desde la autoridad monetaria señalaron que corresponde al Ministerio de Economía explicar el destino de esos recursos.

Las inconsistencias fueron advertidas por las consultoras 1816 y Outlier y por el economista Gabriel Caamaño, a partir del seguimiento de las cuentas del Tesoro en el Banco Central. El interrogante surgió porque parte de los pesos captados por el Estado mediante colocaciones de deuda no apareció luego reflejada en esos depósitos.

El presidente del Banco Central, Santiago Bausili, fue consultado sobre la diferencia y sostuvo que la explicación corresponde al Tesoro. “No creo que hayan desaparecido. Puede ser que no los haya traído acá. Estoy seguro que si buscamos bien, en algún lado están. Son bastantes como para no encontrarlos”, afirmó.

Entre las posibilidades analizadas por operadores financieros se encuentra que los fondos hayan sido depositados temporalmente en bancos comerciales o utilizados en otras operaciones financieras. Sin embargo, la información difundida no permite determinar qué ocurrió efectivamente con los recursos.

Las dudas también alcanzaron a los movimientos de las cuentas en dólares del Tesoro. Entre el 28 y el 29 de julio, los depósitos pasaron de USD 3.330 millones a USD 3.185 millones, una reducción de USD 145 millones registrada durante una jornada de presión sobre la cotización mayorista. Analistas plantearon la posibilidad de que esos recursos hayan sido utilizados para intervenir en el mercado cambiario, aunque no existe una confirmación oficial sobre esa hipótesis.

Días después, las tenencias en dólares del Tesoro aumentaron hasta USD 4.387 millones. De acuerdo con la información publicada, tampoco se precisó públicamente qué parte de ese incremento correspondió a colocaciones de deuda, desembolsos de organismos u otras operaciones.

Las diferencias detectadas abrieron interrogantes sobre la composición y los movimientos de las cuentas del Tesoro, mientras se aguardan precisiones oficiales que permitan determinar el destino de los fondos observados por los analistas privados.