Las audiencias por el reclamo argentino contra la explotación hidrocarburífera británica en el Atlántico Sur fueron fijadas para el 10 y 11 de noviembre en la sede del Tribunal Internacional del Derecho del Mar, en Hamburgo.

La presentación busca que el organismo dicte medidas provisionales para impedir el avance del proyecto Sea Lion en la Cuenca Malvinas Norte mientras se conforma el tribunal arbitral que deberá analizar el fondo de la controversia.

Argentina sostiene que las actividades autorizadas unilateralmente por Reino Unido afectan sus derechos soberanos sobre la plataforma continental y agravan la disputa reconocida por Naciones Unidas. El planteo también apunta a evitar posibles daños al ambiente marino derivados de la explotación.

El procedimiento fue iniciado a fines de septiembre y derivó posteriormente en el pedido de medidas urgentes ante el Tribunal del Mar. El Gobierno nacional busca frenar tanto el desarrollo de Sea Lion como el otorgamiento de nuevos permisos para explotar recursos naturales en las áreas en disputa.

Reino Unido rechazó las medidas argentinas y ratificó su respaldo a las actividades económicas desarrolladas desde las islas. El conflicto por los hidrocarburos suma así una nueva instancia internacional dentro del histórico reclamo argentino de soberanía sobre Malvinas y los espacios marítimos circundantes.