La decisión de la calificadora Standard & Poor’s de elevar la nota de la deuda soberana argentina impulsó una fuerte reacción positiva en los mercados y llevó al riesgo país a ubicarse en su nivel más bajo de los últimos ocho años.

El indicador elaborado por JP Morgan descendió hasta los 442 puntos básicos, con una caída superior al 12% en la jornada, impulsado por la suba generalizada de los bonos argentinos en dólares que cotizan tanto en el mercado local como en Wall Street.

La agencia internacional elevó la calificación de la deuda en moneda extranjera de largo plazo de CCC+ a B-, argumentando avances en materia de disciplina fiscal, fortalecimiento de reservas y una mejora gradual de la liquidez externa.

Los principales títulos soberanos registraron incrementos de hasta casi 4%, reflejando una mayor confianza de los inversores en la capacidad del país para afrontar sus compromisos financieros y sostener el programa económico.

En su informe, Standard & Poor’s consideró que la estabilidad de las cuentas públicas, la acumulación de divisas y la continuidad del crecimiento económico podrían contribuir a reducir las vulnerabilidades macroeconómicas, aunque señaló que todavía persisten desafíos que podrían generar tensiones durante los próximos meses.

La mejora de la calificación se suma a otras revisiones positivas realizadas recientemente por agencias internacionales y fue interpretada por analistas financieros como una señal favorable para la evolución de los activos argentinos y las perspectivas de financiamiento del país.