La imagen digital del presidente Javier Milei cerró el mes de abril con una profundización de su sesgo negativo, consolidando una tendencia de desgaste que afecta no solo al mandatario sino también a figuras centrales de su entorno, como la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, y el jefe de Gabinete, Manuel Adorni.

De acuerdo con el último informe de la consultora Ad Hoc, especializado en conversaciones digitales, el ecosistema de redes sociales refleja un escenario de creciente hostilidad para el oficialismo. Los datos indican que la negatividad se ha estabilizado en niveles altos, superando la capacidad de las comunidades libertarias para revertir el clima de opinión, incluso en plataformas donde antes dominaban con comodidad.

El reporte destaca que la estrategia de instalar «la moral como política de Estado» terminó funcionando como un «boomerang» durante abril. El impacto de las contradicciones percibidas por los usuarios digitales, sumado a temas sensibles de la agenda económica, erosionó la imagen de los principales comunicadores del Gobierno.

En el caso de Karina Milei y Manuel Adorni, el informe señala que su alta exposición en temas polémicos -como las repercusiones por el caso LIBRA y la sospechas de enriquecimiento ilícito- ha traccionado negatividad hacia la figura presidencial. La conversación digital ya no se concentra únicamente en la gestión, sino que se ha desplazado hacia un fuerte cuestionamiento de las formas y la coherencia del núcleo duro de la Casa Rosada.