Un informe de la Unión Industrial Argentina (UIA) ubicó al país como el de mayor carga tributaria sobre las empresas que operan en la formalidad entre un grupo de 30 economías analizadas y advirtió que esta situación afecta la competitividad del sector productivo.
El estudio evaluó ocho impuestos que gravan la actividad empresarial en países del G20, Sudamérica, España, Suiza y los Países Bajos. Si bien Argentina ocupa el puesto 12 cuando se mide la presión tributaria en relación con el Producto Bruto Interno (PBI), asciende al primer lugar al considerar exclusivamente la carga sobre el sector formal, con una incidencia equivalente al 56%.
La entidad señaló que el país registra una de las mayores cargas sobre las ganancias empresariales, un IVA con dificultades para la recuperación de créditos fiscales, impuestos sobre los débitos y créditos bancarios, derechos de exportación y tributos provinciales y municipales que, según sostuvo, generan efectos distorsivos sobre la actividad económica.
Entre las principales observaciones, la UIA cuestionó la acumulación de saldos técnicos de IVA, la permanencia del impuesto al cheque, la aplicación de Ingresos Brutos y del Impuesto de Sellos, además de los derechos de exportación que aún alcanzan a determinados sectores.
Frente a este escenario, la entidad propuso avanzar en una reforma tributaria integral que contemple la reducción de la carga fiscal sobre la producción, la devolución automática de créditos fiscales, la disminución de la alícuota del Impuesto a las Ganancias para sociedades y la creación de un régimen de estabilidad fiscal destinado a incentivar las inversiones productivas.




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