Al cumplirse un año del acuerdo que otorgó una recomposición salarial del 61% tras un prolongado conflicto laboral, los trabajadores del Hospital Garrahan, enmarcados en la Junta Interna de ATE, realizarán este jueves 5 de noviembre un acto a las 13:00 en las puertas del centro de salud.

Según informaron fuentes sindicales a la Agencia Noticias Argentinas, la convocatoria tendrá un doble objetivo. Por un lado, conmemorar la protesta que derivó en la mejora de haberes. Por otro, denunciar la situación que atraviesa actualmente el nosocomio con el eje en ingresos de personal “congelados” además de “falencias de infraestructura y faltantes de insumos esenciales”.

Al respecto, el secretario general de la Junta Interna de ATE Garrahan, Alejandro Lipcovich, destacó el valor de las medidas adoptadas durante 2025: «Para conseguirlo, tuvimos que luchar muchísimo: paros, asambleas y movilizaciones masivas. Después de seis meses de duro conflicto, le arrancamos un 61% al gobierno. Reivindicamos esa lucha, que salvó al hospital y asestó un duro golpe a la motosierra mileista».

Asimismo, Lipcovich cuestionó el cambio de discurso de la administración central tras aquel desenlace: «Los hechos desmienten categóricamente el relato libertario. Como perdieron por goleada ante la opinión pública, ahora cambiaron de discurso pensando en las elecciones y los votos. La salud pública la defendemos los trabajadores y las familias contra estos vaciadores».

Por su parte, el secretario adjunto del gremio en el nosocomio, Gerardo Oroz, enfatizó la necesidad de poner el foco en los reclamos vigentes. «El Garrahan sigue con problemas muy serios: el primero es que no ingresa personal desde hace tres años. Sin cubrir renuncias ni jubilaciones, la reducción de personal daña la calidad de atención y las condiciones de trabajo».

En ese contexto, Oroz señaló que «las madres del Garrahan están denunciando demoras en la entrega de insumos, medicación y prótesis que implican daños en la salud de niñas y niños», al tiempo que repudió lo que definió como «una persecución terrible, con 40 sumarios que incluyen dictámenes de cesantías y suspensiones» contra delegados y trabajadores del establecimiento.

Fuente: NOTICIAS ARGENTINAS