El Gobierno nacional completó el proceso de adjudicación de la Hidrovía Paraná-Paraguay y otorgó la concesión de la principal vía de comercio exterior del país al consorcio integrado por la empresa belga Jan De Nul y Servimagnus.

La decisión fue formalizada tras la finalización del proceso licitatorio impulsado por la Agencia Nacional de Puertos y Navegación, que concluyó sin impugnaciones por parte de las empresas participantes y con la validación de los dictámenes técnicos elaborados durante la evaluación de las ofertas.

Según informó el Ministerio de Economía, el nuevo contrato contempla una reducción del 13,5% en los costos logísticos y prevé obras de modernización, profundización, dragado y señalización de la Vía Navegable Troncal, por donde se transporta cerca del 80% de las exportaciones argentinas.

La concesión tendrá una vigencia de 25 años y establece que la empresa adjudicataria asumirá los riesgos comerciales de la operación sin respaldo estatal. Además, incorpora nuevas tecnologías orientadas a mejorar la seguridad de la navegación y fortalecer los controles sobre el corredor fluvial.

Desde el Gobierno señalaron que las obras permitirán optimizar la carga de los buques en los puertos de origen, mejorar la competitividad de los sectores productivos e industriales y reducir los costos asociados al comercio exterior.

La adjudicación marca el cierre de la etapa de administración estatal de la Hidrovía y el inicio de un nuevo esquema de gestión privada bajo supervisión y control del Estado nacional.