Una nueva estrategia de financiamiento impulsada por la administración nacional habilitó la toma de deuda por hasta 5.000 millones de dólares a través de préstamos con entidades financieras internacionales respaldados parcialmente por organismos multilaterales de crédito.

La medida fue oficializada mediante el Decreto 478/2026 y faculta al Ministerio de Economía a avanzar en operaciones destinadas a obtener recursos en moneda extranjera con el objetivo de reducir los costos de financiamiento del Tesoro Nacional.

El esquema contempla la posibilidad de incorporar cláusulas de prórroga de jurisdicción a favor de tribunales de Nueva York para resolver eventuales controversias vinculadas a los acuerdos de préstamo, una práctica habitual en operaciones de crédito internacional.

Según lo establecido en la norma, los futuros préstamos podrán ser otorgados por entidades financieras de alcance global y contarán con garantías parciales de organismos multilaterales, mecanismo que busca mejorar las condiciones de acceso al financiamiento.

El decreto también establece límites a cualquier eventual reclamo sobre activos argentinos y excluye expresamente de posibles ejecuciones a las reservas del Banco Central, bienes del dominio público, activos vinculados a servicios esenciales, representaciones diplomáticas y bienes protegidos por normas de inmunidad soberana.

La autorización se enmarca en la estrategia financiera del Gobierno para fortalecer las fuentes de financiamiento externo y administrar los compromisos de deuda previstos para los próximos años.